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I love rock'n'roll

I love rock'n'roll

too young to quit, too old to change

viernes, mayo 09, 2008


Una encuesta que mandaron por mail, y como soy muy dispersa cuando trabajo... contesté...

1. Nombre completo: Carolina González, a.k.a Carolcat
2. ¿Por qué te pusieron ese nombre?: Por Carolina Grimaldi, princesa de Mónaco y la canción de Nino Bravo
3. ¿Le pides deseos a las estrellas?: A las estrellas de cine?
4. ¿La última vez que lloraste?: Viendo una película de Almodovar
5. ¿Pan con qué?: Con todo
6. Te gustan los animales?: Si
7. ¿Cuántos hijos tienes?: Me gustan los animales
8. ¿Colaboras con alguna ONG?: No
9. ¿Si fueras otra persona serías tu amigo?: ¿Puedo ser otra persona? ¿Cuando, donde?
10. ¿Tienes un diario de vida?: Tengo una vida... more than enough
11. ¿Eres sarcástico?: ¿Soy?
12. ¿Saltarías el bungee=puenting?: Ni en pedo
13. ¿Cuál es tu cereal preferido?: Todos
14. ¿Te desabrochas los zapatos antes de sacarlos?: No uso zapatos
15. ¿Crees que eres fuerte?: ¡Si, estoy fuerte!
16. ¿Tu helado preferido?: Pistachio
17. ¿Cuánto calzas?: 36
18. ¿Rojo o Rosado?: Rojo Revlon
19. ¿Qué es lo que menos te gusta de ti?: ansiedad
20. ¿A quién extrañas mucho?: A mí misma, en Madrid
21. Te gustaría que a todos aquellos que enviaste este mail te respondan?: A mí me lo mandaron.... Que cada uno haga lo que le plazca
22. ¿Qué color de pantalones y zapatos tienes puestos?: calza negra, pantuflas blancas de piel.
23. ¿Lo último que comiste hoy?: cereales con café
24. ¿Qué estás escuchando en este momento?: Primal Scream
25. ¿La última persona con quien hablaste por teléfono?: No hablé con nadie hoy
26. ¿Trago favorito?: Vodka con pomelo y cramberry
27. ¿Deporte favorito para ver por TV?: Futbol
28. ¿Comida favorita?: pulpo a la gallega
29. ¿Final triste o final feliz?: ambos
30.¿Tienes mascotas?: si, Frankie, un gato
31. ¿Día Favorito del Año?: todos
32. ¿Besos o abrazos?: besos de lengua
33. ¿Eres una persona alegre?: ah... si, la joda loca
34. ¿Quién crees que te responderá?: no sé
35. ¿El que menos crees que lo hará?: ni idea
36. ¿Qué libro estás leyendo?: El curioso incidente del perro a medianoche
38. ¿Qué viste anoche en la tele?: fuck tv!
39. ¿Rolling Stones o los beatles?: ninguno de los dos... The Clash
40. ¿Dónde es lo más lejos que has estado de tu casa?: no se donde es mi casa... aún...
41. ¿Que fue lo ultimo que te robaste y de donde?: no robo
42. ¿Cuando mentiste por ultima vez?: recién
43. Sabemos que esta mal, pero.....quien te gustaría que se muera?: los feos y los malos
44. ¿A quien odias?: al mundo entero
45. Si mañana te ganas el loto, que es lo primero que compras?: un pasaje de avión y me voy bien a la mierda...

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viernes, marzo 28, 2008


Yo tuve suerte de llegarlo a conocer, mejor dicho tengo la suerte de conocerlo. Y de reirme con él, hasta soy afortunada en tener un dibujo suyo dedicado especialmente para mí.

Dani the O es el tipo de persona que siempre me hizo creer que el mundo no puede ser una mierda, no si existen tipos como él.

Hoy Dani está viendo si se queda o se va, pero no como en la canción de mis amados The Clash, está viendo si me contradice y hace que el mundo realmente se convierta en una mierda, sin él.

Uno nunca le dice lo suficiente a los amigos cuanto los admira y cuanto los quiere, porque piensa que van a ser eternos, como las buenas canciones, pero deberíamos hacerlo, al menos yo debería haberlo hecho más con Dani, a quien admiro y adoro y ahora no se si alguna vez va a enterarse de cuanto.
Espero que donde quiera que pueda saberlo, Dani lo sepa, porque no estoy sola en esto, somos muchos los que queremos volver a reirnos con él y rogarle que se quede con nosotros.

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viernes, noviembre 23, 2007

El rock’n’roll salvó mi vida.
De niña fui un bicho raro, la que no encajaba nunca en ningún lado, y por primera vez dejé de sentirme así cuando comencé a escuchar rock.
Esos riff de guitarras furiosos y las voces enérgicas de Elvis, de Joe Strummer, y de tantos otros, me dieron fuerzas para sostenerme.
El rock también me ayudó a entender la pasión y a atravesar dolores grandes, y por más que intenté ser otra, el rock fue quien me recordó que de nada vale mentirse, siempre y cuando pueda elegir ser yo misma.
“Me quiere, no me quiere”, mi primera película que filmaré en breve, tiene que ver con todo esto, con corazones solitarios y almas en pena salvadas por el rock, con personajes que aprenden que se puede elegir no dejarse llevar la vida por algo que no se lo merezca, ser valientes y entender que hay que seguir adelante, siempre.


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lunes, marzo 26, 2007

Tenía 17. No miento, tenía 18 años la primera vez que lo vi tocar y cantar a Phonzy.
Yo venía escuchando rockabilly en la soledad de mi cuarto repleto de posters de Stray Cats y Elvis, y recuerdo que esa noche, conocerlos a Phonzy y a los demás, me hizo sentir menos sola.
Por ese entonces la escena rockabilly casi no existía y caminar por Buenos Aires junto a ellos, con sus jopos perfectos y enfundados en sus camperas de cuero, era lo más divertido que me pudo pasar.
Al poco tiempo vi como se formaron Los Primitivos.
Recuerdo los cambios de guitarristas de la banda, primero estuvo el Mono, después Billy, Fernando y, a mediados de los noventa, Tillo.
Esta fue la época que más cerca estuve de Los Primitivos. Íbamos de un lado a otro, todos en la coupé Mercury roja de Tillo, con la música aullándonos en los oídos.
Los Primitivos sonaban más poderosos que nunca, y yo, juro que jamás me perdía un show.
Éramos tan felices que no podíamos creerlo.
Nos sentíamos invencibles, pero la muerte de Tillo nos demostró lo contrario.
Pasaron muchas cosas desde aquel verano hasta este, en que hoy, diez años después en Unione e Benevolenza, vuelvo a ver en vivo a Los Primitivos, y la verdad que me gusta dejar la tristeza atrás y estar acá.
Me gusta volver a ver slapeando a mi viejo amigo Phonzy, que se abraza a ese contrabajo con tanta furia que se me llenan los ojos de lágrimas de la emoción.
Y los veo sonreír a él y a Leandro, cómplices como siempre, y cierro los ojos y siento que lo veo a Tillo, enfundado en sus botas, tocando feliz junto a ellos, pero los abro y veo al Uru, que para mi sorpresa, valientemente saca de su guitarra unos acordes que seguramente Tillo hubiera aceptado contento.
Y ahí estoy, tarareando “Rockeando sin tu amor” diez años después, y me sigue pareciendo una canción increíble.
Mi gran amigo Piñata, parado a mi lado me pregunta: “¿que buen show, no?”, yo asiento con la cabeza, y no le miento.
Me dan ganas de fumar y encaro hacia la escalera.
Mientras subo escucho que comienza “Chicas, whisky y rock and roll”, un clásico de Los Primitivos, uno de mis favoritos. Se que no necesito escucharla para darme cuenta que me va a gustar, porque sin saberlo, esta noche tengo más de lo que había venido a buscar.
Prendo el cigarrillo y sonrío, porque en una noche húmeda de Buenos Aires, Los Primitivos me hicieron sentir que algunas cosas si son invencibles, lo que no es poco, mis amigos

viernes, septiembre 08, 2006

Hoy fue mi último día en el viejo Mundo Bizarro de la calle Guatemala.
9 años de mi vida que se terminaron.
Soy pésima para las despedidas, siempre lo seré.
Sólo se que me acerqué a la barra, a pedir un tema de los Clash, para retirame acompañada, nunca es bueno irse sola, por eso pedí un tema en el que la voz de Joe Strummer camine conmigo, que me ayude a atravezar esa puerta por última vez.
Mientras estaba arrancando un pedazo de pared, literalmente mientras sacaba un pedazo de yeso con pintura roja, comencé a escuchar los primeros acordes de London Calling y tomé fuerza para pararme, era hora de irme.
Abracé a mi amigo Joe, mi amigo de la infancia que por casualidad pasó y tomó algo en mi última noche en el bar, y me dirigí a la barra a dar mi último saludo.
Geraldo me agarró la mano fuerte y nos miramos sin decir nada, como hace uno cuando no puede decir todo lo que siente. Después lo saludé a Eleazar, que me recriminó que no fuera a ir en la noche de la despedida. No soy buena para eso, le repetí hasta el cansancio, mientras miré por última vez las paredes rojas que me cobijaron tantos años.
Crucé la puerta y todavía sonaban los Clash.
Una vez más mi vida parecía guionada, pero no, solo faltaba mi amigo Piñata, que no estaba.
Solo faltaba Piñata que me diera el abrazo de despedida, el abrazo que me hiciera sentir que aunque este final no va a tener una continuación, todo lo que vivimos dentro de Mundo Bizarro nunca se va a perder, no mientras sigamos sonriendo juntos.
Hasta la vista, viejo Mundo Bizarro.
Hasta la vista, baby.

jueves, junio 02, 2005

Vivo en una ciudad sin rock, Buenos Aires ya no rockea más.
No más conciertos, no más encontrarse en bares y vivir la excitación previa antes de un show, no más nada.
Todas las bandas que iba a ver ahora tocan en las afueras, en San Antonio de Padua, La Plata, o barrios en el oeste, todos lugares de donde yo me escapaba por su chatura y opresión, sólo para venir al "centro" a ver bandas de rock, y ahora son lo sitios a donde hay que ir para escucharlos.
Es como volver atrás cien años.
Con una mezcla de tristeza e indignación le comenté esto a mi amigo Piñata. El me dijo -Es como vivir en la película Footlose, en donde habían prohibido el rock-. Claro, mi amigo barman tenía razón, Buenos Aires se había convertido en esa fábula musical de los ochenta, como ese pueblito perdido en donde escuchar rock y bailar era completamente ilegal.
Pero como siempre, la realidad siempre supera la ficción, pensé, y además me di cuenta que acá no va a haber ninguna rebelión juvenil que nos devuelva ni revitalice el espíturo rocker de la ciudad, ni mucho menos va a haber ningún Kevin Bacon que con sus pasos de baile alocados nos salve de nada.
Entonces me acordé de una de mis canciones favoritas de The Clash, “Working for the Clampdown”: "ahí vienen las voces en tu cabeza, dejá de gastar tu tiempo no hay nada viniendo, sólo un idiota pensaría que alguien podría salvarte", y claro, mi héroe Joe Strummer si que lo sabía, nadia va a venir a salvarnos, solo nosotros podemos salir a la calle y volver a rockear, es lo único que nos queda.

jueves, abril 07, 2005

El maravilloso actor y chico rudo Michael Madsen, clavado detrás de una barra y sirviéndose un trago, se preguntaba en la película "The Florentine", que hace que uno vaya siempre al mismo bar.
Yo creo que algunos van en principio por los tragos, o porque se junta ahí con sus amigos a "compartir momentos", o levantes ocasionales.
Yo voy siempre al mismo bar porque lo siento como un refugio, como si de alguna manera una parte mía perteneciera allí, o se perdió ahí para siempre. Pero por sobre todas las cosas voy siempre al mismo bar, a Mundo Bizarro, por su excelente bartender, por Piñata.
Piñata no solo es mi amigo del alma y mi eterno compañero de recitales, sino que además él sabe preparar siempre el cocktail exacto, como si supiera que sucede más allá de los ojos de los que están del otro lado de la barra. Algo asi como un alquimista lleno de tatuajes, y que encima ama el rock.
¿Se le puede pedir algo más?.
Recuerdo una noche, en que un cliente pesado le estaba haciendo perder la infinita paciencia que tiene. Este sujeto se quejaba que su trago no tenia suficiente alcohol, que no estaba fuerte. Todas patrañas, el tipo estaba tan borracho que si le dabas alcohol puro le iba a parecer agua. Entonces a la próxima queja, Piñata lo miró y le dijo -te puedo dar una vaso con una pastilla de gamexane adentro, si querés algo más fuerte-. El tipo no jodió más y se fue. Yo lo miré y mientras terminaba mi Vodka Tonic le sonreí, divertidisima con su respuesta.
Piñata también me sonrió, siempre lo hace.

lunes, febrero 21, 2005

"La ficción se basa en la realidad, a menos que uno sea un artista de cuentos de hadas"
Hunter S. Thompson
(1937-2005)

miércoles, enero 12, 2005

Siempre uno cree o siente que ciertas canciones podrian haber sido escritas inspiradas en su vida, lo que al final de cuentas te hace pensar, - que mierda! a todos nos pasan las mismas cosas -, lo que nunca sé si está tan bueno, ponele.
No me pasó ésto las miles de veces que escuché "Runaway" de Del Shannon, (canción que muchos recordarán por ser la apertura de la serie "Historia del crimen"), bueno siempre pensé que cantaban sobre una persona con la que yo no me sentía identificada, "And I wonder, I wa wa wa wa wonder, why why why why why she ran awayway, and I wonder where she will stay. My little runaway, my run run run run runaway".
Ja!, esa no era como yo, seguro.
Malas noticias, me dije cuando escuché esta canción mientras meditaba sobre unas cuantas desiciones que tenía que tomar. Para mí siempre fue más fácil subirme a un avión, renunciar y cambiar de trabajo, irme...que quedarme. - Me cago en Del Shannon - pensé, y paré la canción.
Lo que puse para escuchar después no fue buena elección, claro que en ese momento no me di cuenta.
The Shangri Las eran una banda de chicas malas, que cantaban canciones de amor y muerte a principios de los sesenta. Canciones sobre rockers, sobre tipos duros a los que ellas no abandonaban aunque fueran los peores del planeta, ellas amaban a los rebeldes, y siempre adoré a las Shagri Las. Sin embargo tienen un tema "Leader of the pack", en donde le cantan al lider de la pandilla, al motociclista que una de ellas tiene que dejar porque su familia le prohibe verlo, y él después se mata con la moto. Y en medio de chirridos y aceleradas de motos, ellas cantan "I'm sorry I hurt you the leader of the pack". Pero claro, el tipo ya se había muerto, no había forma de pedir perdón.
Treinta años después que las Sangri Las sacaron esa canción yo la viví en carne propia, y si bien pasaron muchos, muchos años de eso...juro que se lo que se siente cuando terminan cantando "I'll never forget you, the leader of the pack".
Entonces, harta de tanta melancolía en una calurosísima tarde de verano, puse el random en mi equipo de música y maravillosamente aparecieron The Troggs, cantando la versión original de "Love is all around" una balada pegajosa que en otro momento hubiera sacado a las patadas, pero ésta vez me permití escucharla, y me sentí tranquila con la desición que había tomado, y al fin, dejar de añorar lo que ya no está, no escaparme una vez más, y quedarme.

jueves, diciembre 30, 2004

El rock une a las bestias...y nos hace sentir menos solos.
Era lo que yo pensaba mientras iba caminando por la arbolada Coronel Diaz, encajada en mis eternos Levi's arremangados, hasta la casa de Pachi (cantante de Los Barreiro) y su chica Annie, para una cena de despedida del año con todos mis adorables amigos rockabillies.
Confirmé mi pensamiento cuando bajó a abrirme la puerta el Mono (cantante y guitarrista de Radio Texas) y al apenas entrar al edificio ya hablabamos de música, no sin antes él recriminarme lo demagoga que soy en este blog. Me hizo reir cuando me dijo -no podés hablar bien de Pink Floyd, siempre odiaste esa banda-. Y claro, como no lo va a saber él, que conoce mis gustos musicales desde hace 15 años.
Le dí la razón, y entramos a lo de Pachi.
Poco a poco fueron llegando los restantes jopos y patillas y sus familias, y al mirarnos a todos juntos, sentí que después de muchos años, talvez demasiados, había dejado de escaparme de todos lados, hasta de mi misma, y finalmente podía disfrutar y sentirme en casa con estos amigos maravillosos que me había dado el rock.
Con el correr de las horas estabamos Pachi, Annie, El Mono, Chopper, Phonzy, Adriana, Sol Rac, Carol, El Negro y novia, Alexis B. y su chica, Willy, Lea, Gerardo (al tel. con fiebre), Piñata (espiritualmente porque trabajaba en Bizarro), Luna, yo, y los niños de la mayoría de ellos, que en un célebre momento de la noche se fueron todos a saltar sobre la cama, mientras Pachi les ponía videos de Madness y bailaban como poseídos rude boys.
Yo me moría de risa con ellos, pero cuando el pequeño Pedrito se cayó y quise consolarlo, y en vez de tocar su piernita acaricié la rodilla de Pachi, su padre, y el Mono con la belleza de Luista en brazos estalló en carcajadas, dije ok, -basta de ska, niños y alcohol por el momento-, y volví a la sala con los mayores.
Allí me encontré con un cd de los "New York Dolls" sobre la mesa, y mi amiga Carol, la chica más valiente y talentosa que conocí en mi vida, me incitó a ponerlo y escucharlo, como si todo el rock que había en esa casa no fuera suficiente.
Y cuando la voz rabiosa de Johnny Thunders sonó en "Personality Crisis", con previa colaboracón de Willy que nos ayudó a encontrar el play, miré a mi alrededor y sentí que ésa era la mejor despedida de año que había vivido en mucho, mucho tiempo.
Feliz 2005 para todos!!!